Despues de pasarnos mas de una hora en la tienda de Apple y flipar literalmente con los cacharros que habia alli (vaya ipod touch), nos dirigimos hacia el Rockefeller Center, con su arbol de Navidad, su pista de patinaje sobre hielo, etc. Mientras caminabamos hacia alli pasamos por tiendas de lo mas pijas, tipo Tiffany por ejemplo.
Se acercaba la hora de la cena y decidimos ir al Hotel Marriot, que esta situado en mitad de Times Square. El restaurante esta en la planta 48 del hotel, y tiene la peculiaridad de que es circular, y va dando vueltas lentamente para poder tener unas vistas preciosas de toda la ciudad. La comida no fue nada del otro mundo, pero merecia la pena por comer a esa altura y por subir y bajar en un ascensor que tarda menos de 10 segundos en hacer los 48 pisos. vaya rapidez. Por cierto, a mitad de subida se puede ver un gimnasio, eso si, con poca gente haciendo ejercicio.
Por la noche, despues del Marriot, decidimos buscar un lugar para tomar algo. Al final acabamos en el Harrods Cafe, donde probamos diferentes cervezas. Una vez acabada la velada regresamos al Gershwin Hotel.
Un saludo para casa y para los ingleses de adopcion. Adeu
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